Fundación SADOKO celebró un encuentro virtual para promover la cultura de paz

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Ilustración: Aduana News

Promover valores, actitudes y comportamientos para disfrutar una vida sin violencia fue la guía de la jornada por el Día Internacional de la Paz, que se desarrolló en formato virtual (debido a la pandemia del coronavirus) el sábado 19 de septiembre de 2020.

Tomoko Aikawa, Embajadora de Hiroshima por la Paz y asesora internacional de la Red de Alcaldes por la Paz, explicó que dicho foro forma parte de las actividades impulsadas por la Fundación Sadoko con la colaboración de  la Asociación  Japonesa de Tucumán.

Organizado en el marco del Día Internacional por la Paz, que se celebra el 21 de septiembre, este encuentro gratuito presentó la educación de la cultura de la Paz en el nivel inicial y superior, origami por la Paz, la arquitectura del Parque Conmemorativo por la Paz de Hiroshima y la relación con la Argentina, testimonios de Alcaldes de la Paz, cómo ir a Japón a través del programa Working Holliday, como también, diferentes vivencias para estudiar en Japón.

La ceremonia convocó a numerosas personas de Argentina, Brasil, Chile, España y del resto del mundo, interesadas en el tema, ya que hubo presentación de experiencias, proyectos e información sobre la posibilidad de viajar  a Japón, los cuales fueron transmitidos por medio de las plataformas digitales en Facebook e Instagram.

La Embajadora de Hiroshima por la Paz relató su llegada al país desde Hiroshima hace 29 años, inspirada en sobrevivientes japoneses que quisieron vivir lejos del lugar de la bomba atómica y se radicaron en Buenos Aires. “Argentina brinda amistad y alimentos. Es el motivo para empezar a transmitir en español lo que pasó en Hiroshima, y luego, a través de la gestión en Fundación Sadoko cuyo objetivo es promover la amistad, la paz y el medio ambiente”, destacó Tomoko. “Yo  quise seguir los pasos de mis antecesores y precursores que hicieron amigos e integraron la sociedad tanto en la Argentina como en Latinoamérica”, agregó.

Tomoko Aikawa en el Monumento a la Paz de los Niños en la ciudad de Hiroshima, Japón. Foto: Fundación Sadoko

En esa línea, el Cónsul de la Embajada de Japón, Furukawa Yashikaku, explicó cómo aplicar a la Working Holiday Japón para argentinos.

Informó que el programa Working Holiday entre Argentina y Japón se inició en el mes de octubre de 2017. Este programa está dirigido a jóvenes entre 18 y 30 años con el objeto de fomentar la cooperación estrecha entre ambos países y brindar mayores oportunidades para apreciar la cultura y la forma de vida en general del otro país con el fin de potenciar la comprensión mutua.

¿En qué consiste este programa Working Holiday?

Sin tabúes, Furukawa Yashikaku explicó que el programa Working Holiday se otorga a los jóvenes por un período de un año durante el cual podrán vacacionar y trabajar esporádicamente para cubrir los gastos del viaje. “Argentina fue el primer país en América Latina en celebrar el convenio Working Holiday con Japón. Actualmente, Chile es el segundo”, aclaró. Y agregó: “Lamentablemente, en estos momentos de la pandemia, el programa se encuentra suspendido temporalmente, aunque se espera contar con la participación de los jóvenes una vez que se reanude. Los viajes a Japón están permitidos sólo para los argentinos casados con japoneses, hijos de japonés o residentes”.

En esa misma línea, el Cónsul detalló que la mayoría de los aspirantes argentinos provienen de las ciudades de Buenos Aires, Bariloche, Río Negro, Tierra del Fuego, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Salta, Jujuy, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, Neuquén y San Juan. “Muchos viajan a aprender el idioma japonés, pero esto implica un alto costo si se estudia en institutos de idioma, por ese motivo la mayoría opta por profesores voluntarios patrocinados por los gobiernos locales”, señaló.

Además, Furukawa Yashikaku detalló otros motivos de los viajes. “Hay personas que viajan para practicar el deporte de yudo, karate o kendo. Otros van a mejorar las técnicas culinarias a restaurantes de cocina japonesa”.

Explicó que los principales empleos que encuentran los integrantes del programa son para desempeñarse como profesores de español, recepcionistas en hoteles, asistentes en restaurantes o cafeterías, instructores de esquí o snowboard, empleados en informática y fábricas. “Ante la situación difícil de la pandemia que se vive actualmente, muchos han encontrado trabajo en la agricultura, en las afueras de las grandes ciudades, ayudando a la cosecha de verduras y cuidado de animales”, aclaró el titular de una Oficina consular.

Los principales lugares de visita son Tokio, Kioto, Osaka, Hiroshima, aunque destinos no tan clásicos como Kagoshima reciben visitantes también. Estas ciudades son visitadas por ser lugares de preferencia para los extranjeros, pero también por la influencia de quienes viajaron y comparten sus experiencias en redes sociales.

Por otro lado, el diplomático señaló que “la Embajada de Japón no puede entregar visas de trabajo. Si una persona quiere trabajar en Japón, debe conseguir una empresa garante para el certificado de elegibilidad, legalizado por el Ministerio de Justicia. Así, la Embajada otorga visa”. Y remarcó: “Es sumamente importante el conocimiento del idioma para quienes desean trabajar u obtener una beca para estudiar en Japón”.

Recomendó el curso de Hiroshima y paz en la Universidad de Hiroshima que se realiza entre finales de julio y agosto, y se dicta en idioma inglés por dos semanas, cuyo costo es de 100 dólares.

Por último, el magistrado de Japón sugirió libros de estudios y documentales como Nagasaki: Las crónicas destruidas por MacArthur de George Weller; The Bells of Nagasaki de Takashi Nagai; Children of Hiroshima; TheMushrom Club y fundamentalmente, la película Lluvia negra basada en la novela de Ibushi Masuji. “Los libros, películas o una obra artística a veces cambian el destino de la persona”, enfatizó.

La importancia de abordar estos temas en su enfoque multidisciplinario es de interés para la reconstrucción del tejido social.

Para la jornada, además de la participación del Cónsul de la Embajada de Japón, se contó con un nutrido grupo de especialistas, como María Alejandra Seno Diaz (Suki Diaz), vestuarista, fotógrafa y directora de arte en cine, moda y publicidad; también participaron la arquitecta Adriana Lepere, el biólogo Rodrigo Reinoso de la  Municipalidad Empedrado (región del Maule, Chile); Irene Isabel Cafiero, cantante lírica y profesora y Lic. en Historia; Raúl Alejandro Jalil, Gobernador de Catamarca; Emanuel González, Director de Comercialización de la Secretaría de Economía Social – Ministerio de Desarrollo Social de Entre Ríos, Argentina; Víctor M. Hernández P. Kimeltuchefe, asesor y consultor de Empresas de Concepción, Chile; y Carlos Enrique Gutiérrez, nacido en Jujuy, Argentina, actual investigador de Neurociencia computacional, becado por MEXT; además se contó con la presencia de las profesoras Paula Rey Silva y Mónica Mazas, como así también con Mimi Nohara Yoshi Yoshi y Noelia Avila Chica, ambas de Origami Nikkei. Todos, de destacada actuación.

Se trató del primer encuentro virtual organizado desde la Argentina para difundir diferentes iniciativas que se trabajan por la paz a partir de la cultura, en un momento complicado del mundo, muy cuestionado ante la pandemia del coronavirus y con una crisis del multilateralismo. Por esto, la jornada resultó ser una muestra del incansable esfuerzo de Japón en la búsqueda de establecer lazos por una cultura de la paz.