Dr. Martí­n Lopez Perrando “Fiscal del Crimen»

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Ilustrando que “Los avances tecnológicos y la globalización hicieron que los delitos contra la propiedad privada que afectan los derechos de autor, de patentes y de marcas cobraran en los últimos años, un auge que sorprendió a todos. Así­, quedaron desconcertados los titulares de esos derechos por un lado, incluyendo entre ellos a quienes deben defender esos derechos, y quienes debemos intervenir desde el estado, por el otro.
Puntualmente en el caso de la violación a la ley de marcas, la discusión casi siempre estuvo planteada en la órbita del derecho civil, pues por lo general enfrentaba a comerciantes o empresarios en el seno de una discusión por un mejor derecho.

Hoy por el contrario, se trata de enfrentar a organizaciones criminales, muy profesionales, que como reflejan los medios, invierten cifras millonarias en la comisión de este delito, que mantienen a grupos de personas de distintas colectividades en cautiverio y/o estado de esclavitud, que financian actos de terrorismo, que aprovechan el delito para lavar dinero, que defraudan al estado a partir de la evasión impositiva y el trabajo en negro, y que naturalmente, atentan contra el derecho de propiedad.

Frente a esta nueva realidad, se vuelve imperativo contar con profesionales especializados en el nuevo delito, tanto desde el sector privado como desde el estado.
Esto que propongo, déjeme advertirle, ya se aplica en paí­ses vecinos. En Perú por ejemplo, hay un organismo el INDECOPI especialmente dedicado a la materia, o en Paraguay que cuentan con fiscales especiales en lo que hace a este delito.

También se le consultó. ¿existen Fiscalí­as especiales en el país?

Por supuesto que existen. Tiene Ud. por caso las fiscalí­as que están en la órbita de PAMI o ANSES, o en jurisdicción de la Ciudad la fiscalí­a especializada en delitos sexuales.
Advierta el acierto que significó la creación de estas fiscalí­as. Los beneficios que provocaron en los distintos organismos en la persecución de los delitos especí­ficos que los afectaban están a la vista. Por supuesto que tiene que ver en esto las destacadas labores que desarrollan los fiscales a su cargo.

¿ Cómo toman su propuesta  desde el sector privado?

Le confieso que me sorprendió el consenso que encontré en los distintos actores del sector. Ud. tuvo oportunidad de ver con sus propios ojos que prácticamente no existe disenso ni entre los abogados especializados en la materia, ni con los organismos y/o asociaciones representativas. Esto no es frecuente. Evidentemente, están cansados y esto quedo a la vista, de que no se los escuche y de la falta de respuesta cuando recurren a los tribunales. Vuelvo a lo que le decí­a antes. Es necesario que todos cobremos conciencia de que estamos frente a un delito y subraye la palabra DELITO, muy peligroso que mueve miles de millones de dólares en el mundo. Cuando yo leo las cifras involucradas, – se habla de 600 mil millones de dólares-, me sorprendo de que los titulares de los derechos afectados hayan estado tan pasivos hasta aquí­. Piense Ud. que hay sectores de la industria enteros que están en peligro de extinción

¿ Un ejemplo ?

El sector de la música o las pelí­culas por ejemplo.

¿ Existe un proyecto de ley en el Congreso que propone que la AFIP sea parte en los procesos por falsificación marcaria? ¿ Cómo se conjuga esa participación con la idea de una fiscalí­a especial ?

Es ideal. Ya hay varios acuerdos de colaboración entre la AFIP y el Consejo de la Magistratura. La AFIP cuenta con elementos que el Poder Judicial no tiene, y viceversa. Creo que seria muy útil para todos. Piense Ud. que este delito no solo afecta la propiedad privada, sino que como le dije, produce evasión impositiva y trabajo en negro. Tengo entendido que hay ferias por ejemplo donde se comercializan productos falsificados que mueven algo así­ como mil doscientos millones de pesos al año. Y esto es dinero en negro cuyo destino final se desconoce. O piense Ud. en las fronteras. La AFIP ya cuenta con una ley que autoriza su intervención cuando presuma que se esta tratando de ingresar al paí­s productos falsificados. Pero de puertas para adentro y en un paí­s tan extendido como el nuestro todaví­a no contamos con las herramientas necesarias. Reitero, la colaboración de la AFIP seria muy útil

¿ Conoce el proyecto de reforma a la ley de marcas ?

Si, lo he visto

¿ Qué opinión le merece?

Me preocupa que la falsificación de medicamentos no tenga en la actualidad mayor resguardo legislativo que la ley 22.362. Digo esto por cuanto no concibo la desproporción en las penas que se establecen para los distintos tipos de falsificación, refiriéndome a los que afectan los derechos de autor, de patentes y de marcas en ese orden. Creo que como establece la ley 24.425 en su art. 61, hay que adecuar las penas y los procedimientos, mas allá de lo que ya dispone la jurisprudencia de la Corte Suprema. Considero que el proyecto agrega elementos novedosos; pero por sobre todas las cosas, creo que lo mas importante es que se haya tomado conciencia de la necesidad de  readecuar la ley al momento que se vive.

¿ Tiene algún último comentario?

Hay que insistir en educar, prevenir y disuadir. La sociedad desde la más temprana edad debe comprender que adquirir productos falsificados es delito y no una “piolada”, tal cual hoy se vive la infracción. Se trata de un delito que esta pergeñado por organizaciones criminales, y que con el aporte nuestro de cada dí­a genera aun delitos mayores. Hay que explicar que participando de este delito, estamos violando el derecho de propiedad  de otra persona. Naturalmente que cuanto más temprano se comience con esta educación mucho mejor. Cualquier niño tiene acceso a Internet y desde allí­ esta recibiendo a diario todo tipo de propuestas en este sentido, juegos, pelí­culas, etc. Definitivamente estamos frente a un delito moderno y novedoso que impone y reclama nuevas reglas de juego. Piense Ud. que un domicilio en Internet, me refiero a un dominio por supuesto, puede constituir una infracción marcaria. Hace veinte años a nadie se le habrí­a podido ocurrir que para evitar la violación de su marca iba a necesitar del auxilio de una agencia de investigación. Hoy cualquier abogado especialista en el tema de falsificación marcaria trabaja en equipo con investigadores, pues tan pronto el delito se manifiesta lo importante es descubrir la fuente. De aquí­ la importancia de la fiscalí­a propuesta. Como toda idea nueva, no es fácil llevarla a cabo, y por supuesto recursos no sobran, en todo caso no alcanzan. Pero cuanto menos, la idea ya esta rodando. Creo que es un aporte.