El próximo 26 de marzo, el MERCOSUR celebrará un nuevo aniversario desde la firma del Tratado de Asunción en 1991. Sin embargo, este 35.º aniversario no es uno más; llega en un momento de gran vitalidad institucional para el bloque. Y es muy destacable todo lo logrado, en especial en materia de negociaciones internacionales.
Específicamente tomando el caso de Europa, tras un primer cierre político de 2019 y una posterior revisión técnica exhaustiva que concluyó en diciembre de 2025, el acuerdo con la Unión Europea finalmente se encamina hacia su fase operativa.
Este logro representa un «merecido premio» a décadas de esfuerzos políticos y técnicos, transformando al bloque en un actor de peso en la escena global, precisamente en un momento en que la estabilidad y la diversificación de mercados resultan más necesarias que nunca.
Una incorporación récord: del escepticismo a la vigencia provisional
Lo que más destaca en este tramo final es la celeridad inédita con la que los Estados Parte del MERCOSUR han procesado e internalizado el Acuerdo Comercial Interino (ITA).
Tras la firma en Asunción el 17 de enero de 2026, los calendarios legislativos se alinearon en una carrera minuto a minuto, por la ratificación que rompió con todos los precedentes de velocidades del bloque. Argentina y Uruguay ratificaron el Acuerdo el mismo día -26 de febrero de 2026-: en Argentina, mediante la Ley N.º 27.800, y en Uruguay, a través de la Ley N.º 20.462; unos días después, el 17 de marzo, siguió Brasil con su Decreto Legislativo N°14/2026 y finalmente Paraguay el 18 de marzo con su sanción legislativa. Esta sincronización hizo posible que la Comisión Europea habilitara la aplicación provisional del capítulo comercial a partir del próximo 1 de mayo.
No deja de ser una ironía del destino -o quizás un mensaje sobre el esfuerzo que vendrá- que la fecha elegida coincida con el Día del Trabajador. Así, en pleno feriado internacional, el desafío se trasladará formalmente del plano político al operativo, obligando a los actores del comercio exterior a estar listos para el “minuto cero” de esta nueva era, incluso antes del primer día hábil de mayo.
El «impulso extra» del Acuerdo MERCOSUR-EFTA y la diversificación de mercados
Este récord en la incorporación no nació en el vacío. El MERCOSUR viene ganando «gimnasia» técnica a través de otros acuerdos, como el recientemente celebrado con EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza). Aunque de menor escala, el tratado con EFTA trajo su propia innovación y estándares, los cuales permitieron abrir a las administraciones y exportadores, la familiarización con estándares de modernización del
comercio exterior que hoy también son base del acuerdo con la UE.
En un contexto global que exige diversificar destinos, el MERCOSUR ha sabido capitalizar este impulso institucional.
La acumulación extendida: un puente técnico estratégico
Como he señalado en otras ocasiones, al analizar las particularidades de las reglas de origen en el MERCOSUR, la incorporación de un anexo sobre «acumulación extendida de origen» en el Acuerdo MERCOSUR-EFTA representó un avance disruptivo (1).Este mecanismo, incorporado a iniciativa de los países de EFTA pero que beneficia a ambos bloques, establece criterios y reglas mediante los cuales, bajo determinadas condiciones, los insumos originarios de la Unión Europea pueden ser considerados como originarios dentro de la fórmula de origen aplicable al comercio MERCOSUR-EFTA.
Hoy, con la vigencia del acuerdo con la UE, esta integración cobra un sentido sistémico. El origen deja de ser un compartimento estanco para convertirse en una red conectada proveedora de tecnología e insumos que, gracias a estos acuerdos, que permitirán que los productos finales del MERCOSUR alcancen estándares de mayor competitividad.
Conclusión: el origen como corazón de la implementación
A 35 años de su nacimiento, el MERCOSUR demuestra que ha madurado hacia un modelo de integración pragmático y orientado a resultados. La rapidez en la incorporación del acuerdo con la UE es un logro político, pero su éxito real como siempre, dependerá de la capacidad de nuestros exportadores para dominar las nuevas reglas de juego en el contexto global.
En este nuevo escenario, el conocimiento técnico es, más que nunca, la llave maestra de la competitividad argentina, en tanto las reglas de origen representan la llave estratégica que permite el acceso efectivo a nuevos mercados internacionales.
Por ello, este aniversario representa, ante todo, una celebración de nuevos horizontes. La celeridad alcanzada en estos meses debe consolidarse como un nuevo estándar para un MERCOSUR que crece, se anima a competir y demuestra que, cuando la técnica y la voluntad política se alinean, el futuro deja de ser una promesa y se convierte en la realidad de un bloque protagonista de su propio destino.
Referencias
- Lic. Andrea Russo, “Reflexiones sobre la acumulación de origen en el MERCOSUR”, Aduana News, 3 de mayo de 2024 https://aduananews.com/reflexiones-sobre-la-acumulacion-de-origen-en-el-mercosur/
Licenciada en Comercio Internacional (Universidad Nacional de Luján) con estudios de Postgrado en la Maestría en Relaciones Económicas Internacionales (Universidad Nacional de Tres de Febrero). Ha sido becaria para desarrollo profesional de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la Escuela de Leyes de la Universidad George Washington, (USA). En el ámbito académico, es profesora en la Universidad Nacional de Luján. En el ámbito profesional, es funcionaria de la Secretaría de Comercio dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, desde 2005. Actualmente es Coordinadora Nacional del Comité Técnico N°3 "Normas y Disciplinas Comerciales" a cargo de las negociaciones de reglas de origen del MERCOSUR; además, Coordinadora Nacional Alterna del Comité Técnico N°8 "Transposición de nomenclatura de acuerdos comerciales con terceros países y grupos de países" también del MERCOSUR.
