Un peculiar aniversario de nuestra emancipación

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El día había amanecido nublado y lluvioso aquel 25 de Mayo de 1810, pero cuando a las 15 horas de ese histórico día, prestaron juramento en el Cabildo los integrantes de la Primera Junta de Gobierno, desde el corazón de la ciudad de Buenos Aires comenzaba a escribirse la historia de las Provincias Unidas del Rio de la Plata o de la República Argentina.

Probablemente no sea necesario explicar que el 25 de Mayo de 1810 constituye para los argentinos una fecha relevante, porque fue ese día en el que nació un gobierno propio, producto de la valentía de un pueblo que se negó a continuar bajo el yugo de la monarquía española, en aquel entonces ocupada por Napoleón Bonaparte.

Ese Primer Gobierno Patrio estaba integrado por un presidente –Cornelio Saavedra-, dos secretarios –Juan José Paso y Mariano Moreno– y seis vocales – Manuel Alberti, Miguel Ignacio de Azcuénaga, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Juan Larrea y Domingo Matheu-.Seguramente no eran conscientes del lugar que la historia les depararía para la valoración de futuras generaciones de argentinos.

Han pasado desde entonces doscientos años, y la coyuntura nos encuentra acorralados por un virus chino denominado COVID-19, y por un gobierno paternalista, que aun cuando en un comienzo tuvo el acierto de definir una cuarentena social, preventiva y obligatoria para todos los habitantes del país, ha ingresado ya en una suerte de paternalismo estatal populista que oprime a los ciudadanos, que arruina a la economía del país, que subestima la conciencia y responsabilidad social de cada individuo a la hora de cuidarse de contagios, y que pone en jaque la sagrada libertad ambulatoria de los hombres, la cual si bien es susceptible de ser restringida, está siendo excesivamente vulnerada por un Estado que, con la excusa de “cuidar” a la gente, la subyuga y somete a enfermedades psicológicas cuyas secuelas seguramente causarán más muertes que las que se pretenden salvar con las medidas que se vienen adoptando.

El 25 de Mayo de 1810 nuestro país se emancipaba de España. Doscientos años después parece esclavizada, pero no por España, sino por un virus traicionero que se cansó de recorrer el mundo, y también por la ausencia de trabajo y de libertades razonables, producto de decisiones adoptadas por las actuales autoridades, que al amparo de un encierro récord en el mundo, y con el ya mencionado argumento de “cuidar a los argentinos”, van socavando el funcionamiento de las instituciones y arruinando los sueños de millones de individuos que necesitan trabajar, producir, comerciar y alimentarse, aun en el marco de una pandemia indeseada.

No parece ser el mejor contexto para celebrar el duocentésimo décimo aniversario de nuestro país; pero en todo caso debemos aprovechar la oportunidad para analizar cómo hubieran actuado aquellos patriotas, frente al creciente y galopante descrédito que nuestras instituciones, nuestra economía y nuestro sistema jurídico están sufriendo en el contexto de la actual pandemia. Que el espíritu de mayo nos ilumine en ese sentido.

Por: Félix V. Lonigro. Profesor de Derecho Constitucional (UBA)