Recientemente, la participación en diversos concursos en los ámbitos profesional y académico me ha brindado una valiosa oportunidad de reflexionar sobre el panorama actual del comercio internacional. A raíz de una pregunta sobre la actualidad de este escenario, surgió la idea de ensayar algunas perspectivas que priorizan la práctica y la experiencia sobre las conclusiones meramente teóricas.
En efecto, una presentación relativa a la interpretación de los flujos del comercio de bienes y servicios disparó una serie de ideas y la exploración de respuestas fundamentales. Para delimitar el alcance de este análisis, es crucial examinar el escenario actual en el que Argentina se encuentra negociando diversos acuerdos de distinto alcance. Estas negociaciones se abordan tanto desde la perspectiva nacional como desde la regional, a través del bloque principal del que es parte: el MERCOSUR, buscando amalgamar sus intereses con el contexto internacional.
A este complejo panorama de posibilidades lo defino metafóricamente como «Laberintos Negociadores» (Negotiating Labyrinths), una descripción precisa de la participación de Argentina en los Acuerdos Internacionales, con un énfasis especial en el desafío táctico de la negociación. Para un mejor entendimiento, es apropiado complementar esta imagen con otra metáfora, popularizada en el análisis de los Acuerdos de Libre Comercio: el «Spaghetti Bowl» (acuñada por el economista Jagdish Bhagwati en los años 90). Este término alude a la descripción de la estructura intrincada y caótica de las vinculaciones y negociaciones entre los Estados en el contexto global.
Utilizar estas metáforas –un plato de espaguetis enmarañados y un laberinto con sus bifurcaciones y posibles caminos sin salida– facilitará la visualización y el análisis, en este caso, con foco en las Reglas de Origen.
Introducción al Escenario: El Laberinto Negociador / Negotiating Labyrinth
Dentro del laberinto negociador, la base para las Reglas de Origen la constituyen las reglas “marco” establecidas por la OMC. A partir de estos criterios, los miembros establecen sus bases y precedentes para la construcción de sus propias reglas de juego.
No obstante, diversas causas —desde eventos de fuerza mayor como catástrofes ambientales y conflictos bélicos, hasta las cambiantes relaciones interpersonales entre decisores estatales— han provocado que estas líneas base muten. Las reglas se reconfiguran, alterando el ambiente de negociación y haciendo emerger nuevos y distintos intereses.
En este escenario, el MERCOSUR, como bloque principal del que Argentina es parte y a través del cual negocia la mayoría de sus acuerdos comerciales, cuenta con el Régimen de Origen MERCOSUR (ROM) (Dec. CMC 05/23). Con su versión actualizada, el ROM buscó simplificar y actualizar sus reglas, criterios y procedimientos para luego incorporar también la adecuación a la VIII Enmienda del Sistema Armonizado.
Estas actualizaciones se deben a la diversidad de acuerdos que el MERCOSUR ha negociado en la última década, que abarcan desde instrumentos de actualización simple hasta mega acuerdos de alta complejidad. Este escenario se ve condimentado por la adrenalina que implica la tarea de unificar criterios en el bloque, respetando los intereses de cada socio sin que ello derive en una encrucijada de intereses contrapuestos con la necesidad de modernización e integración externa.
Estos acuerdos ilustran la diversidad:
- Interbloques y Terceros Países: UE (en etapa de cierre), EFTA (cerrado), EAU (en proceso de cierre), Canadá (en curso) y Singapur (cerrado).
- Regionales: MERCOSUR con Chile (ACE 35), Colombia (ACE 72), Ecuador (ACE 59) y Bolivia (ACE 36 y GTBO).
Estos ejemplos reflejan la complejidad de converger hacia un mismo lugar. Considerando el mapa mundial como referencia, se puede estructurar el ejercicio de inteligencia comercial para las Reglas de Origen en cinco modelos de referencia que alimentan el «Spaghetti Bowl» global:
- Grupo 1: Modelo ALADI con los Acuerdos de Complementación Económica (ACE).
- Grupo 2: Modelo Europeo con los Tratados de Libre Comercio (TLC / FTA).
- Grupo 3: Modelo América del Norte (T-MEC, antes TLCAN / NAFTA), marcado por su fuerte enfoque en la cadena de valor regional.
- Grupo 4: Modelo Asiático Oriental con los CEPA (Acuerdo de Asociación Económica Integral), incluyendo su plurilateral RCEP (Asociación Económica Integral Regional).
- Grupo 5: Modelo Transpacífico (CPTPP), un acuerdo plurilateral que representa un nuevo centro de integración económica distinta de ALADI, Europa y el modelo clásico de Estados Unidos.
Dentro de este «bowl de acuerdos comerciales», el MERCOSUR opera como el tenedor que debe elegir con qué hebras de espagueti quedarse.
La Fórmula de las Reglas de Origen Preferenciales
En el entramado negociador, las Reglas de Origen buscan una combinación de criterios (no una fórmula única) para garantizar que un producto se beneficie del trato arancelario preferencial.
Aunque el Acuerdo sobre Normas de Origen de la OMC busca armonizar las reglas no preferenciales, las reglas preferenciales varían significativamente por región. Dentro de todas las estructuras mencionadas, siempre se converge en tres criterios fundamentales, que pueden combinarse para determinar la «nacionalidad» de un bien:
- El Cambio de Clasificación Arancelaria (CCA): (CC, CP, CSP) Exige que el material no originario importado sufra una transformación sustancial que se refleje en un cambio de su clasificación arancelaria (a nivel de capítulo, partida o subpartida). Es el criterio más utilizado en los acuerdos de tipo americano y europeo, pues simplifica los controles aduaneros, aunque requiere un análisis pormenorizado para prevenir el cumplimiento de origen con operaciones mínimas.
- Contenido de Valor Regional (CVR): Requiere que un porcentaje mínimo del valor final del producto se haya generado dentro del territorio del acuerdo. Este criterio incorpora una fórmula de cálculo del valor de los insumos regionales en contraste con los insumos extrazona, tendiendo a favorecer la integración productiva regional y la inversión local.
- Operaciones o Procesos Específicos: Exige que se realice una operación de fabricación o procesamiento particular (ej. un proceso químico específico) para que el bien adquiera el origen, independientemente del CCA o el CVR. Este es el criterio usado mayoritariamente en la negociación de reglas para sectores especialmente sensibles.
La Encrucijada de la Implementación Estratégica
Ahora bien, ¿cómo confluyen hacia adentro las diversas variables de acuerdos a la hora de establecer las bases y criterios propios de cada negociación?
Vuelve a surgir un interrogante, junto con un camino de múltiples bifurcaciones y callejones sin salida. La clave es conservar la memoria institucional y las estrategias a largo plazo para alcanzar el objetivo negociador central.
La habilidad del negociador se pone a prueba ante ese camino a seguir: traducir un mandato político a una fórmula específica. Esto requiere conocimientos técnicos precisos y la validación de los datos exactos de los flujos comerciales como herramientas esenciales para validar posiciones en la mesa de negociación, sin perder de vista el interés conjunto del bloque.
La clave de la negociación dentro de este laberinto es saber distinguir los caminos transitables (acuerdos con amplio consenso interno y alto beneficio) de los callejones sin salida (negociaciones demasiado ideologizadas o dependientes de otros factores no comerciales).
Conclusión
Para cerrar, se podría decir que, sin perjuicio de la coyuntura actual del MERCOSUR —donde la presión de los intereses nacionales a veces choca con la estructura de bloque y el imperativo de negociar conjuntamente—, es fundamental detener la vorágine. Necesitamos frenar y entender. Como en el cuento de Alicia en el País de las Maravillas: no importa el camino si no sabes a dónde ir.

Licenciada en Comercio Internacional (Universidad Nacional de Luján) con estudios de Postgrado en la Maestría en Relaciones Económicas Internacionales (Universidad Nacional de Tres de Febrero). Ha sido becaria para desarrollo profesional de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la Escuela de Leyes de la Universidad George Washington, (USA). En el ámbito académico, es profesora en la Universidad Nacional de Luján. En el ámbito profesional, es funcionaria de la Secretaría de Comercio dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, desde 2005. Actualmente es Coordinadora Nacional del Comité Técnico N°3 "Normas y Disciplinas Comerciales" a cargo de las negociaciones de reglas de origen del MERCOSUR; además, Coordinadora Nacional Alterna del Comité Técnico N°8 "Transposición de nomenclatura de acuerdos comerciales con terceros países y grupos de países" también del MERCOSUR.









