El Foro Económico Mundial traza una guía para facilitar el comercio de una electrónica más circular

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El Foro Económico Mundial (WEF) ha publicado una nota informativa sobre el papel del comercio en la transición hacia una economía más circular para la industria electrónica.

El libro blanco titulado «Facilitar el comercio a lo largo de las cadenas de valor de la electrónica circular«, publicado el 18 de septiembre de 2020, analiza los desafíos relacionados con el comercio para revertir las cadenas de suministro de la electrónica circular, enfatizando que es posible utilizar la tecnología para mejorar vidas y limitar la eliminación innecesaria. Los autores exploran soluciones de política comercial, incluidos acuerdos internacionales entre gobiernos, proyectos piloto de reglamentación bilateral e iniciativas público-privadas.

El papel que juega la electrónica en las economías y sociedades se ha vuelto aún más crítico durante la pandemia de COVID-19, ya que han permitido que continúen muchos tipos de trabajo conectando a los trabajadores. Sin embargo, muchos productos electrónicos todavía terminan en el medio ambiente o se reciclan de manera insegura. La edición de 2020 del Global E-Waste Monitor de la ONU concluye que, en 2019, se generaron 53,6 millones de toneladas métricas de desechos electrónicos, y que alrededor del 82% probablemente no se recolectaron ni gestionaron de manera ambientalmente racional.

Los desafíos destacados en la nota informativa se relacionan con: complejidades de las clasificaciones de productos; factores que conducen a aumentos en los costos de logística inversa para productos usados ​​y aquellos caracterizados como peligrosos; y engorrosos procesos de obtención de permisos comerciales, en particular para productos clasificados como peligrosos. Por ejemplo, la logística inversa para productos electrónicos usados ​​resultó ser un 31% más costosa que la logística de salida para nuevos productos, y son comunes las demoras de hasta 14 meses para completar el papeleo sobre productos peligrosos.

Al describir soluciones o posibles acciones de facilitación del comercio, el documento destaca las medidas fronterizas e internas, la transparencia sobre los requisitos nacionales para la clasificación y movimiento de desechos, y las acciones de política que incluyen instrumentos de comercio internacional y cooperación regulatoria entre países. Por ejemplo, cuando los productos electrónicos se clasifican como peligrosos según el Convenio de Basilea, o a nivel nacional, pueden enfrentar prohibiciones comerciales y, si se permite el movimiento transfronterizo, están sujetos al consentimiento fundamentado previo (CFP) de los países de importación y tránsito.

El enfoque de la Convención de Basilea en el comercio de riesgo podría complementarse con medidas para facilitar el comercio responsable para la economía circular. Por ejemplo, la creación de capacidad para la facilitación del comercio podría ayudar a digitalizar y automatizar el procedimiento de CFP, y la cooperación regulatoria podría involucrar sistemas de vía rápida para permisos o períodos de validez más largos.

El documento es parte de una serie sobre comercio y economía circular. Se espera que la nota informativa contribuya a un informe más amplio sobre las rutas electrónicas circulares, que se publicará en enero de 2021.