Ricardo Xavier Basaldúa: “El Tribunal Fiscal debe ser un lugar que no se incline bajo la presión de nadie”

El destacado jurista presidió el Tribunal Fiscal de la Nación desde 2016 a 2019. Foto: Aduana News

Ricardo Xavier Basaldúa renunció a la presidencia del Tribunal Fiscal de la Nación. La decisión genera un sinfín de interrogantes. ¿A qué se debe la renuncia? ¿Cuál es la situación actual del Tribunal Fiscal? ¿Por qué preservar su especialidad, independencia y autarquía? Pasado el mediodía, en el edificio de la Avenida Julio A. Roca, el jurista se definió ante Aduana News en todos estos temas y se refirió a la seguridad jurídica que garantiza al Tribunal Fiscal de la Nación: “Debe ser un lugar que concite seguridad jurídica, un tribunal que resuelva conforme al Derecho y no se incline bajo la presión de nadie”.

Pregunta: ¿Qué balance realiza de su gestión como Presidente del Tribunal Fiscal de la Nación?

Respuesta: Durante mi gestión como Presidente del Tribunal Fiscal de la Nación (TFN) se ha avanzado en la informática. En este momento, todas las acordadas se están firmando con Token y los vocales están preparándose para hacer lo mismo con las sentencias que salen firmadas por las tres personas de la sala, las que no son individuales como las de un juez de primera instancia. Este avance de la informática va salvando dificultades; el Poder Judicial tiene un sistema distinto. Como resultado de gestión, hemos tratado de preservar al personal especializado y la independencia del Tribunal, pero no hemos logrado convocar a concursos públicos porque no depende del TFN realizarlos, así que nos hemos quedado con esa aspiración, que no pudo cumplirse durante los gobiernos de Néstor y de Cristina Kirchner. Tampoco con el gobierno de Macri. En ese sentido, se trató de administrar lo mejor posible.

Un logro importante es que nos han adjudicado el edificio del Instituto Nacional de Reaseguros (INdeR), organismo que se disolvió, pero para trasladarnos allí es necesario que se construyan ocho pisos adosados a ese edificio para alojar a todo el plantel del TFN que abarca alrededor de 250 personas. El TFN es independiente: es razonable que también tenga su propio edificio. Esta medida fue prometida por este gobierno.

Además, hemos tenido un crédito a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el apoyo de la Secretaría de Ingresos Públicos, que nos permitió comenzar el proceso de digitalización de expedientes. Hay un avance en ese sentido, que va a mejorar las condiciones, porque el hecho de que haya muchos expedientes no solo es una incomodidad para las personas, sino que pone en riesgo al edificio, que no ha sido pensado para contener tanta cantidad de papel. El aporte del BID nos permitió adquirir computadoras, impresoras y escáners para hacer esa tarea. Se ha dado un paso adelante, acompañando al fenómeno de la modernización. De dos años a esta parte, se ven procesos nuevos con el expediente electrónico. Todavía falta. Es necesario que haya un manual para que los abogados sepan manejarse en esta etapa: estamos encaminados.

Pregunta: ¿Cuál es la situación del personal del TFN?

Respuesta: La situación económica heredada era mucho más complicada de lo que parecía, en consecuencia, hay falencias que se venían arrastrando, como el hecho de la falta de concursos públicos, que tampoco se pudo revertir en mi administración. Son más de doce años sin concurso público en la administración pública, así que tampoco hay carrera administrativa. Ese problema lo encaramos al principio, de alguna manera,  con la contratación de gente especializada, pero no tienen estabilidad y las remuneraciones siguen siendo muy bajas. Por lo tanto, se van yendo las personas que nosotros preparamos durante varios años hacia el sector privado. Por otra parte, sobrevinieron restricciones para designar gente; en consecuencia, ni siquiera hemos logrado reemplazar a los que se iban. Como Presidente, es muy frustrante no poder designar gente porque hay un decreto que impide la designación. El TFN siempre se mantuvo con un staff de unas 250 personas, pero en este momento somos 200. Los juicios que se ventilan en el tribunal, tanto de la DGI como de la Aduana, son cada vez más numerosos y los montos en juego son muy importantes.

Pregunta: ¿Qué reflexión tiene hacia el personal del TFN?

Respuesta: Mi reflexión es que el TFN es valorado, indiscutiblemente, por su especialización. Cuando se ingresa a una vocalía como abogado o contador o estudiante avanzado, debe estar preparado para recibir una especialización. Aquí vienen a aprender derecho tributario y derecho aduanero, especialidades que en las universidades no se profundizan, la tributación y el comercio exterior no se ahondan. Cuando estas personas están cuatro o cinco años trabajando codo a codo con el secretario letrado y el vocal, adquieren un aprendizaje grande, además tienen cursos de capacitación. Yo doy cursos de Actualización de Derecho  Aduanero en la Universidad de Buenos Aires desde hace muchos años; esto, obviamente, les da puntaje en su carrera administrativa a través de los concursos; también se dan cursos en la Procuración del Tesoro de la Nación para el cuerpo de abogados del Estado. En este sentido, la preparación forma parte de la tarea del tribunal. Sucede que el TFN es una escuela dentro del Estado. Por eso es muy lamentable que el Estado, una vez que prepara a profesionales, no haga el esfuerzo por conservarlos con concursos y el pase a planta permanente. Es un problema serio: tenemos solo un 20 por ciento en planta permanente. A esto se suma que las remuneraciones en la administración pública no son buenas, lo cual es frustrante para cualquiera que tome el timón. La tasa de actuación, es decir, lo que pagan los abogados para venir a pleitear al TFN, no es reconocida como recurso propio; en consecuencia no nos viene devuelto en tiempo ni en forma para que nosotros, con esos recursos, podamos mejorar nuestro servicio de justicia.

Durante mi gestión se logró que las Secretarias Letradas del TFN, que ganaban la mitad del sueldo de las Secretarias Letradas del Poder Judicial, realizando la misma tarea, tuvieran similares remuneraciones.

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Pregunta: ¿Cómo ha evolucionado el TFN?

Respuesta: En el año 1991 se firmó el tratado de Asunción, con el que se creó el Mercosur. A partir de eso, se produjo un incremento del comercio exterior que más o menos se multiplicó por cuatro o por cinco. Se incrementaron las importaciones y las exportaciones, y por consiguiente, los pleitos; en consecuencia, la estructura del tribunal resulta inadecuada para responder con eficiencia a la salida de las sentencias. He propuesto crear una sala aduanera más. Cuando asumí como vocal, en el año 1992, me encontré con una máquina de escribir y a los meses nos trajeron computadoras. Eso fue una revolución. Ahora estamos frente a otro desafío, el expediente electrónico. Me ha tocado como presidente iniciar la firma con token de seguridad, que es una novedad y presenta algunos problemas cuando se trata de un organismo colegiado, donde una acordada la tienen que firmar los 21 vocales y debe seguirse un orden cronológico. Esto significa que cada vocal tiene que estar firmando sucesivamente la acordada. Si se interrumpe la cadena, se producen demoras, el Presidente tiene que firmar en último lugar. A esto se suma que internet anda con bastantes dificultades. Nos han obligado a tener el mismo sistema que el resto de la administración pública, lo cual nos presenta problemas serios porque en la administración los expedientes son públicos, pero tanto en el caso de la DGI como en el TFN tenemos que preservar el secreto fiscal porque hay datos personales que deben quedar en reserva y no son de consulta pública. En consecuencia estamos avanzando con un sistema que no es el más apropiado para el TFN y que debe ser adaptado. Nos ha provocado demoras y hay requerimientos desde Modernización de por qué no avanzamos más rápido en la implementación del expediente electrónico, y no se dan cuenta de que el expediente electrónico es complicado cuando debe preservarse el secreto fiscal. Todo esto hace que el TFN presente problemas especiales. Además, tenemos que asegurar la vinculación con la Cámara en lo Contencioso Administrativo, que utiliza otro sistema informático.

Se nos presentan dificultades por falta de conocimiento y comprensión de sectores de la administración pública. Somos una repartición que está dentro de la órbita de la administración, pero al mismo tiempo es autárquica y debe ser imparcial a fin de resolver las cuestiones entre particulares y Hacienda (DGI y DGA). Esto nos crea fricciones. Hemos tenido desinteligencias con la administración central porque somos un organismo que necesariamente, para cumplir su función, tiene que ser equidistante de las dos partes. El TFN no puede estar supeditado a instrucciones, como es normal en los demás organismos de la administración.

Pregunta: ¿Quién podría reemplazarlo y qué le desea a quién lo haga?

Respuesta: Ahora que me he renunciado para acogerme a la jubilación, me podrá reemplazar cualquier vocal del TFN que elija el Presidente de la Nación. Como la persona que asuma como presidente del TFN tiene una nueva tarea, además de atender su vocalía, es realmente duro. Yo deseo que el TFN conserve lo más importante que tiene: la especialización. Además, debe preservar la independencia y la autarquía pues hacen a su razón de ser. Debe ser un lugar que brinde seguridad jurídica, un tribunal que resuelva conforme al Derecho, que no se incline bajo las presiones de nadie; entonces, esa función hará que los inversionistas quieran invertir en nuestro país, porque ante los decisiones erróneas de administración, ya sea de la DGI o de la DGA, hay un tribunal especial e imparcial que garantiza el estado de derecho.

El TFN cumple una función importante porque es la única instancia jurisdiccional especializada con que cuentan aquellos que van a plantear asuntos que requieren conocimientos especiales de los que juzgan. Todas las decisiones del TFN son apelables ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal. Pero allí no encontramos, actualmente, la especialización que se tiene en el TFN, porque las salas están fundamentalmente integradas por especialistas en Derecho Administrativo. Son pocos los jueces especializados en Derecho Tributario y Aduanero. Antes había una ley no escrita: en las salas en lo Contencioso Administrativo Federal se procuraba que hubiera dos administrativistas y un tributarista, pero se ha perdido a favor de los administrativistas. Un juez especializado en la materia al saber de qué se trata puede resolver con mayor equidad. Es muy difícil el abordaje hecho por el juez que no está cerca del mundo de la Aduana ni de la DGI. La justicia especializada está en el TFN, pero se ha perdido, en cierta medida, en instancias superiores. Se trata de un problema grave que deber ser considerado al tiempo de la designación de los jueces.

Pregunta: ¿Cuáles son sus planes a futuro?

Respuesta: Tengo vocación por la docencia. Entré al TFN en 1992. Yo me recibí como abogado en 1965 y en 1966 entré a la administración pública en la Dirección Nacional de Impuestos. Aprendí mucho con un jefe como el Dr. Juan José Alberto Sortheix, Director y después Subsecretario de Hacienda en la denominación actual, luego  alto funcionario del Consejo de Cooperación Aduanera (OMA), quien dirigió los trabajos para elaborar el sistema armonizado de designación de mercaderías que se utiliza en todo el mundo. También ingresé en 1967 como ayudante de segunda en la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Seguí mi carrera docente hasta llegar a profesor consulto. A la docencia no la abandoné nunca: fui profesor de Derecho Comercial y luego de comercio exterior y Derecho Aduanero. Por lo tanto, continuaré con la docencia en varias universidades como la UBA, UCA, Austral, San Andrés, o sea, estoy procurando capacitar a nivel de posgrado a profesionales aduaneros y de comercio exterior.

Pregunta: ¿Escribirá algún libro sobre comercio exterior?

Respuesta: Siempre estoy escribiendo algún libro. Acabo de escribir uno sobre El Régimen de Origen de Mercadería y actualmente estoy escribiendo sobre Derecho de la Integración. Por otro lado, escribo ponencias, porque participo en congresos sobre la especialidad en distintos países. Además asisto a las Reuniones Mundiales de Derecho Aduanero que se realizan desde 1995; este año será en Sevilla, en septiembre. Es una experiencia interesante y enriquecedora estar en contacto con aduaneros de todo el mundo.

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Ricardo Xavier Basaldúa (77 años, no fuma ni bebe)

* Esposo y padre

Pasatiempos: escritura, lecturas, caminatas, viajes y música

* Sonidos de fondo: Bach, Beethoven, Mozart

* Sueño: tener nietos

* Frase de vida: Nada, sino mediante la Justicia


Tribunal Fiscal de la Nación Ricardo Xavier Basaldúa