"Quiero que todos los que trabajamos en SENASA nos sintamos orgullosos de servir a la sociedad"

Ricardo Negri, presidente del SENASA. Foto: Aduana News

Son las 8 de la mañana de un día de sol y Ricardo Negri deja de teclear en la computadora para convidar un mate y ponerse a conversar del apenas conocido Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, a su cargo desde hace 374 días. En diálogo con Aduana News, el Ingeniero en Producción Agropecuaria devela detalles de la desburocratización, digitalización, apertura de mercados y  por qué es necesaria la transparencia en este organismo que certifica con Aduana, el 65% de las exportaciones del país. Y aún más, él confiesa el deseo que todos los que trabajan en SENASA se sintan orgullosos de servir a la sociedad.

Pregunta: ¿Qué es el SENASA?

Respuesta: El SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) es un organismo conocido en las cadenas agroindustriales porque cumple un doble rol: fiscalizador y certificador. Por un lado, cuida los ecosistemas productivos para que no se enfermen. Esto implica desde aprobar un agroquímico o cualquier elemento que vaya a ponerse en el sistema productivo, hasta intervenir en plagas. Si existen (y son de pequeña magnitud) SENASA promueve que los productores la eliminen; si no existen, trabaja en las fronteras, con ayuda de las universidades y  controles aduaneros, para que la plaga no entre. Hay casos de enfermedades endémicas en ganado vacuno y en plantas que exceden las habituales soluciones. Pero si se está iniciando, la atacamos entre todos.

Por otro lado, SENASA garantiza la inocuidad de los alimentos que consumimos y certifica lo mismo para aquellos países a donde exportamos (trabajo que realiza con la colaboración de Aduana). Los países receptores de nuestras exportaciones agroindustriales exigen garantías de que aquello que vendemos no enferme el sistema productivo ni a las personas. SENASA certifica el 65% de las exportaciones argentinas, tarea conjunta con Aduana en la frontera, pero la responsabilidad de SENASA no termina allí, sino que se extiende hasta el consumidor final. Nosotros acompañamos el contenedor en el barco hasta que pasa la Aduana del país de destino y es verificado sanitariamente. Se suman dos tareas complementarias: la Aduana está en la frontera para la entrada y la salida y realiza el control fiscal, mientras que el SENASA lleva adelante un control asociado a la sanidad e inocuidad del producto.

P: ¿Cuál es el desafío de tu gestión?

R: Para mí, es la transparencia, porque el SENASA lo que vende es confianza. No se puede ser confiable si no se es transparente. La desburocratización, la gestión por procesos y la profesionalización del organismo forman también parte del desafío. La evidencia de la profesionalización de SENASA es que todos los que trabajamos aquí nos sentimos orgullosos de hacer lo que hacemos, que tiene que ver con nuestro rol en la sociedad, porque cuidamos el ecosistema y certificamos la inocuidad.

Con respecto a la desburocratización, se logró la certificación electrónica fitosanitaria y de aves para simplificar los trámites al productor privado, también la  implementación del Blockchain en la certificación para garantizar mayor seguridad, la expansión del DTV-e (Documento de tránsito sanitario vegetal electrónico) a otras cadenas para mejorar la trazabilidad, la integración del DTV-e con AFIP para que este también sirva como remito, la integración del DTe (documento de tránsito electrónico) con las Guías Municipales para que haya un Documento Único de Tránsito, y la implementación de Convenios de Fiscalización cruzada con las provincias para garantizar un estándar único de Sanidad.

P: ¿Cómo se logra la profesionalización del SENASA?

R: Primero, tener clara nuestra función, es decir, para qué hacemos lo que hacemos. Segundo, modificar la estructura del SENASA para que sea más cercana al contribuyente. Tercero, hacer un cambio de procesos y sistemas y actualización de normativa; por ejemplo, dimos de baja normas que no tienen sentido, como una de 1897. No es chiste: ¡1897! Se superponían cinco o seis normas para hacer lo mismo. Según el turno, cada funcionario conocía una norma distinta y confundía al contribuyente. Entonces la desburocratización fue un medio para mejorar eso. Por otro lado, un reordenamiento interno de la matriz salarial (que abarca ingresos, cargos, viáticos) es el proyecto más importante de la actualidad, porque somos más de cinco mil agentes en todo el país.

P: ¿Qué otros aspectos abarca la desburocratización? 

R: La desburocratización tiene que ver con las normas, con los aranceles. Cuando arrancamos la gestión había más de 1800 aranceles y hoy tenemos 300. Éramos el organismo que tenía más registros en el país. Fuimos bajando o unificando, por ejemplo, el de importación y exportación con la Aduana. La desburocratización es un plan de trabajo, pero es también una actitud de entender qué hace el otro dentro del Estado para no pedir dos veces lo mismo. Por otro lado, la tecnología simplifica los trámites, ya que conecta a los organismos entre sí.

En el comercio exterior estamos trabajando mucho en la desburocratización y la digitalización, que van de la mano. En algunos casos, va primero la digitalización y luego, la desburocratización.
Ahora, hay mecanismos como es la certificación electrónica fitosanitaria o ePhyto donde SENASA está adelantado diez años con respecto a otros organismos sanitarios. En esto, somos líderes globales. Entre quienes desarrollaron dicha certificación, hay un argentino y él está en SENASA. Esto es un proyecto espectacular, porque ya lo estamos incluyendo en el Blockchain.
Ahora estamos trabajando con Blockchain para garantizar los productos desde el campo a la frontera. Por ejemplo, una de las partes más importantes del acuerdo con China es que todas las carnes (pollo, cerdo, vaca, oveja) tienen el mismo certificado. El siguiente paso es la digitalización.

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Si logramos realizarlo, bajamos la cantidad de errores en la Aduana del otro país. El proceso de desburocratización va de la mano del proceso de digitalización para mejorar los controles y cruzarlos. Para hacer esos cruzamientos con papeles, se requiere que estén en el mismo lugar y en el mismo momento. En cambio, el control digital se puede hacer desde lugares distintos. Antes, los fraudes de comercialización eran indetectables. Un fraude desde el punto de vista de la venta de animales es un fraude sanitario, pero para la AFIP es un fraude fiscal. Entonces, se pueden definir distintas clases de riesgo: sanitario, fiscal y de inocuidad. El que hace un fraude fiscal es probable que haga otros tipos de fraude. Por eso, la transparencia y los controles son claves.

P: ¿Qué grado de avance tiene la digitalización en SENASA?

R: Ya tenemos el ePhyto, o sea, la versión electrónica de un certificado fitosanitario. Al utilizarlo, la Argentina se convierte en un país de referencia. Esta certificación electrónica nos permite intercambiar información de manera más simple con EE.UU., Holanda, Chile y Nueva Zelanda, y por otro lado, genera un impacto positivo ya que facilita el comercio de productos de origen.
Además, como mencioné, vamos a incorporar el Blockchain para garantizar una mayor seguridad a la hora de validar los certificados fitosanitarios. Se espera comenzar a utilizar Blockchain para la validación de certificados durante este mes.

P: ¿Cómo está la interacción del SENASA con Aduana a partir de la implementación de la Ventanilla Única de Comercio Exterior?

R: Vamos progresando muchísimo, aunque siempre hay cosas para mejorar. La integración de sistemas de Aduana y SENASA es muy difícil debido a las diferencias culturales de los dos organismos. Ahora, tenemos muy buen vínculo con los funcionarios de alto nivel y con los funcionarios operativos históricos. Muchas veces nosotros nos ponemos de acuerdo y pretendemos que las áreas operativas, también. Tenemos una agenda dentro de VUCE y otra agenda más operativa que tiene que ver cómo resolvemos los problemas diarios. Respecto al efecto de la Vuce en otros países es extraordinario porque acompaña a la PYME en la primera exportación, haciendo todo más fácil. Un ejemplo de ello es Nueva Zelanda.

P: ¿Cuántos mercados se han abierto?

R: Entre 2016 y marzo de 2018 se abrieron 231 mercados. En marzo de 2018, se trabajó en el armado de una agenda conjunta con Agroindustria, de donde se priorizaron 113 negociaciones, de las cuales, 41 son de origen vegetal y 72, de origen animal. A partir de la priorización de mercados, aquella persona que quiera abrir uno nuevo deberá identificarse, justificar el por qué de su deseo y el grado de importancia para que involucre una política de Estado.

Hoy en día, China es una prioridad. Ya tenemos el certificado unificado para todas las carnes. A partir de ahora, pueden entrar a ese mercado, con hueso, sin hueso, enfriados y congelados. Las carnes argentinas están presentes en China; es la oportunidad más grande que tenemos. 

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Mini Bio

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* Ricardo Negri (46 años)

Ingeniero en Producción Agropecuaria (UCA) y MBA en Administración de Empresas (IAE)

* Padre de tres hijos

* Hobby: pesca con mosca y entrenar a sus hijos en rugby

* Frase: “Todo lo que hago lo focalizo en la persona. Quiero que todos los que trabajamos en SENASA nos sintamos orgullosos de servir a la sociedad. Somos personas que hacemos cosas y las cosas tienen valor si las hacemos bien, con amor y responsabilidad.”

 

 


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